• red social

LOS GRAVES PROBLEMAS NO ACABAN: SE MULTIPLICAN



La hemeroteca de esta Gaceta, guarda historias y conductas de funcionarios públicos y grupos ciudadanos que unidos o cada quien en el cumplimiento de su deber u objetivos, en el pasado inmediato han trabajado por la solución de problemas graves como la violencia. La gran pena es que en los cambios de gobernantes, muchos buenos programas se olvidan, permitiendo que los problemas aumenten, se multipliquen y sigan dañando a la sociedad.

En la gaceta #222 de octubre 2019, se publicó un amplio reportaje de la periodista Eva Solís sobre “la cultura de violencia en México”. Presenta un par de grandes entrevistas, una a la Doctora en Derecho Gabriela Navarro Peraza, quizá la persona en B. C. con mayor compromiso y conocimientos sobre la situación de mujeres y niños que sufren agresiones y la forma de solucionarlo. La otra entrevista la hizo a quien en aquel 2019 era la Jefa Operativa de la Unidad contra la Violencia Doméstica de la Policía Municipal de Tijuana, Nadia Elizabeth Camargo Valenzuela.


Esta decisión de volver a publicar ese reportaje, es una demostración irrefutable de que en el pasado, los gobiernos realizaron campañas importantes, que tuvieron buenos resultados, pero que finalmente al cambiar de funcionarios, se olvidaron para dar paso a ideas nuevas, no siempre para la solución de los problemas.


EXISTE UNA CULTURA DE VIOLENCIA EN MEXICO

AFIRMAN ESPECIALISTAS

Texto y fotos: EVA SOLIS

Realizan campañas para crear conciencia y así evitar que continúe repitiéndose en las familias.

“Tenemos una cultura de la violencia en México y esta es aprendida, no tenemos que verla como algo normal; desafortunadamente, todo mundo la hace invisible” afirma quien fue la directora del Instituto Municipal de la Mujer en el XXII Ayuntamiento de Tijuana, doctora Gabriela Navarro Peraza.


Con amplia experiencia en la defensa de los derechos humanos y con cuatro años de dirigir el Immujer, la abogada agrega que se requiere prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer coordinando acciones los tres órdenes de gobierno, la academia, las organizaciones de la sociedad civil y la iniciativa privada.

De hecho, durante su ejercicio – que concluyó en septiembre- se realizaron más de 100 acciones de manera transversal, en las que participaron los sectores antes mencionados y se puso en marcha la campaña ÚNETE de la ONU en Tijuana, siendo el primer municipio de la entidad en llevarla a cabo y que ahora ha sido implementada en los otros 4.

Esta campaña que utiliza el color naranja – porque así se identifica un ciclo que concluye y otro que inicia- comprende realizar acciones los días 25 de cada mes, para recordar que el 25 de Noviembre es el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, que se estableció para conmemorar a las hermanas Mirabal, quienes fueron asesinadas en la dictadura del general Rafael Leónidas Trujillo. (República Dominicana)

“Como parte de esta campaña, el 25 de cada mes hacemos una acción naranja, como por ejemplo acudir a los eventos de los Toros, los Xolos o los Zonkeys, donde se congrega un buen número de personas, o limpiar la playa, para difundir nuestro mensaje de erradicar la violencia en contra las mujeres”, añade Navarro Peraza.

Con el apoyo de la iniciativa privada, Immujer instaló Puntos Naranja en negocios para que las mujeres que son víctima de una agresión, ingresen a esos establecimientos y reciban ayuda. “Es un modelo y a nivel nacional no hay nada similar”.



Tipos de violencia

Existen diversos tipos de violencia que van desde la psicológica, económica y física, y desafortunadamente muchas veces las mujeres a pesar de ser víctimas, no sienten que esto es violencia, reitera la directora.

Navarro Peraza comenta que una de las violencias que es más difícil de identificar por parte de la víctima es la violencia psicológica, que se traduce en que no dejan salir a la mujer bajo diversos pretextos, la menosprecian o le hacen críticas constantes.

Asegura que la violencia primero se presenta en la familia, luego en la escuela, en tercer sitio está el acoso y en el cuarto en las comunidades.

Nadia Elizabeth Camargo Valenzuela, jefa operativa de la Unidad contra la Violencia Doméstica de la Policía Municipal de Tijuana, afirma que primero sucede la violencia psicológica, después la económica y finalmente llega la física.

Generalmente, explica Navarro Peraza, las mujeres acuden a solicitar ayuda cuando hay una crisis o porque hay golpes o porque el círculo de la violencia -que consiste en tensión, agresión y luna de miel- cada vez es más corto, o cuando traspasan la violencia a los hijos, entonces las mujeres reaccionan y buscan ayuda. Desafortunadamente, hay ocasiones en que esa violencia llega a un feminicidio.

“Ninguna de las mujeres que ha acudido con nosotros ha estado en ese extremo y aquí les hacemos el acompañamiento con el Ministerio Público”, comenta la directora de Immujer, “también reciben terapia psicológica con el grupo Vivir sin Depresión”.

E informa que reciben por día un promedio de 5 a 14 mujeres que acuden a sus oficinas y esto ha sido posible gracias a que se realizó un programa de difusión para dar a conocer los servicios que ofrece esta institución. Asegura, “antes no venían tantas mujeres”.

La gente adquirió confianza para acercarse gracias al apoyo de los medios de comunicación y a través de otras mujeres que comentan la ayuda recibida aquí, asegura la funcionaria. “Llegan muchas mujeres por referencia y no por anuncios, porque todavía persiste la desconfianza con el gobierno”.

Tanto el instituto como la Unidad contra la Violencia Doméstica cuentan con personal capacitado para ofrecer servicios de calidad y calidez a las personas que requieren de su ayuda, y para saber cómo actuar en las situaciones en las que intervienen para ayudar a las víctimas.

La funcionaria municipal dice que se busca el bienestar de las mujeres, porque “hoy por hoy hemos sido situadas en relaciones asimétricas”.

La violencia contra la mujer ocupa el segundo lugar en el número de llamadas de emergencia al 911 en Baja California, asegura la doctora Navarro Peraza.

Elementos de la Unidad contra la Violencia Doméstica de la Policía Municipal de Tijuana acuden a las llamadas de emergencia que se reciben en el 911, 075, DIF, Subprocuraduría de Justicia del Estado, Immujer y en sus oficinas al 664 6 80 31 87.

“Es el mismo tipo de violencia que ya se ha presentado en otros años, pero ahora hay más programas para crear conciencia y por ello hay más denuncias”, añade Camargo Valenzuela.

Esta unidad recibe un promedio de 15 denuncias por día de diferente índole, informa, principalmente por omisión de cuidados en contra de niños y adultos mayores y por violencia contra la mujer. Y es en la zona Este de Tijuana donde se registran más casos a causa de la drogadicción o por problemas económicos.

Los integrantes de esta Unidad se trasladan a la casa habitación denunciada, donde entrevistan a las personas y si hay niños piden verlos, para presentar las evidencias de la violencia ante un juez municipal, que comprueba la situación con fotos y determina si hay omisión de cuidados. La víctima puede ingresar a un albergue o al DIF, dependiendo de la situación del caso.

Si el niño presente lesiones, los oficiales de la Unidad Operativa hacen un informe homologado que se le entrega al Ministerio Público, y como último recurso se traslada al menor al DIF, pero primero se trata de localizar a familiares que se puedan hacer cargo de él.

En caso de que el lesionado presente vómito o sangre, explica Camargo Valenzuela, se le pide la ayuda de la Cruz Roja o de la institución de salud de la cual sea derechohabiente.

“Las mujeres agredidas que llegan al DIF o a Immujer, las trasladamos a albergues, dependiendo del tipo de persona”, explica Nadia Elizabeth Camargo.

Esta Unidad atiende un promedio de 300 órdenes de protección al mes -que son recursos utilizados para evitar que los agresores se acerquen a las víctimas-, visitando a las personas en las primeras 72 horas para saber si no han recibido alguna agresión. “El 25% de estas órdenes no son por lesión”.

Del 100% de las denuncias que recibe la Unidad contra la Violencia Doméstica, el 7% corresponde a hombres que denuncian a las mujeres por agredirlos a ellos y a sus hijos. “La violencia contra los hombres también existe, pero es más difícil de denunciar por el temor al qué dirán”.

Y añade: “en la violencia de género no hay solución”, afirma la oficial, “sin embargo, el 70% de las personas afectadas cree que se va a solucionar su situación”.

Camargo Valenzuela añade que todavía no hay programas para agresores que quieran cambiar y el DIF Municipal analiza poner en marcha uno.

Crear conciencia para denunciar

“La violencia no es normal y es necesario atender el tema en las colonias”, agrega Navarro Peraza, y para ello en Immujer habilitaron un camión como oficina para trasladarse a las delegaciones y acercar los servicios que ofrece esta dependencia municipal a las comunidades.

“A través de estas acciones buscamos crear conciencia para erradicar la violencia contra las mujeres y las niñas”, comenta la Dra. Navarro “difundir que existen leyes que las protegen, ¿cómo van a denunciar si no conocen esas leyes?”.

Nadia Elizabeth Camargo considera que se requiere incrementar la conciencia para denunciar y escuchar a los niños porque “siempre nos dan pistas de lo que les pasa; escuchémoslos, hagámoslos sentir en confianza”.

“Desde el noviazgo se dan situaciones de violencia y las mujeres no lo ven como tal, sino como algo normal”, dice la jefa operativa.

Recomienda a las mujeres que son víctima de violencia a denunciar su situación a la Unidad contra la Violencia Doméstica o acudir a diversas instituciones que apoyan a las mujeres, y que les ofrecen servicios que van desde la asesoría jurídica hasta el apoyo económico. “Las puertas están abiertas para ayudarlas”.

Y exhorta a las mujeres a que “no dejes que tus hijos o hijas normalicen la violencia y que en el futuro sean las próximas víctimas o los responsables de la violencia. Estamos a tiempo de cambiar”.


8 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo