FUNDACIÓN NICOYA, A.C.SIGUE AYUDANDO A GRUPOS VULNERABLES
- Red Social

- 24 ene
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Una empresa que ha marcado el camino del servicio, ampliando el objetivo de ser responsable socialmente y además creando una institución en favor de los grupos vulnerables para fortalecerlos en el desarrollo.
Su creador en el 2015, don Julio García Mandariaga ha integrado un equipo humano al que le ha inculcado sus inquietudes de acercar ayuda con inteligencia para que estos beneficiados, se impulsen con entusiasmo a mejorar su vida, a no escatimar esfuerzo y que su propia familia (del beneficiado) aproveche esas oportunidades de trabajar en su propio beneficio.
La ruta de acción de Nicoya es la clave, al fijar dos áreas de servicio, la conocida como Asistencia Social -que dota de todo lo necesario para lo diario, comida, vestido y necesidades físicas- y la otra de gran importancia para forjar el futuro: la Educación.
Se considera que un niño, adulto, adulto mayor o integrante de una familia, al ser atendido en sus necesidades físicas, lo conservarán saludable. Y dependiendo la edad estará en condiciones de acudir a la escuela, por eso, el otro eje de ayuda es la Educación. Y se cumple con becas que impulsarán a niños y adolescentes con alto potencial. Y como una buena inversión para el futuro, la beca incluye las etapas para que estudien la carrera completa.
Es lo que en Nicoya considera la Filantropía Inteligente. Porque se trata de una inversión destinada a solucionar problemas, a propiciar el desarrollo de las personas que viven en zonas vulnerables. Como institución de 2º piso la Fundación tiene el interés en gestionar la realización de proyectos y crear alianzas, que permite multiplicar los esfuerzos.
Y así se ve la ayuda en casas hogar, en un centro de enfermos terminales, varios lugares para rehabilitación de adicciones, una institución que atiende desde hace décadas a enfermos mentales, comedores comunitarios, asilos para ancianos, servicios a personas con discapacidad.
Todos esos grupos requieren de la atención y ayuda como la que aporta Fundación Nicoya de Mexicali.
Pero las necesidades son muchas y se urgen más empresas o instituciones que se animen a colaborar en la solución, para hacer comunidades más seguras.










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