Editorial enero 2026
- Javier Prieto A.

- hace 6 días
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EL MAL COMPRENDIDO TERCER SECTOR

Ojalá se entienda bien: el 1er sector es el Gobierno o Sector Público; el 2º , el Sector Privado, las empresas que producen algún bien o servicio. Del Tercer Sector forman parte, entre otras Organizaciones No Gubernamentales, (ONG´s), los voluntarios y sus organizaciones no lucrativas de voluntarios. Dicho con más precisión: el 3er Sector lo formamos ustedes y nosotros, a quienes RED SOCIAL intenta servir desde hace cuatro años. Nuestros beneficiarios son los necesitados a quienes servimos y también la sociedad entera, servimos al bien común.
En toda la República se busca hacer acomodo en las leyes para incluir al voluntariado, pero siempre suele quedar mal acomodado. Tal vez porque estorba a quienes quieren gobernar sin transparencia.
El mal comprendido Tercer Sector, tan sólo en Latinoamérica, emplea el diez por ciento de la fuerza laboral. Emplea más gente que en la industria financiera. El Diario Oficial de la Federación de 1999 registró un aumento a casi 5,000 organizaciones; 400% más que en 1995. En el 2001 rebasan ya las veinte mil organizaciones. La mayoría a pesar de no contar con registro ni autorización fiscal para hacer deducciones, trabajan en favor de los necesitados.
El sistema económico mundial ha dejado en el camino a miles de millones de miserables: más de la tercera parte de la población mundial está sumida en el hambre y en el subdesarrollo. La globalización produce un atraso tecnológico tan grave, que el circulo vicioso del hambre se complica más. Para el 3er Sector, la asistencia constituye un derecho de todos los excluidos. Toda la sociedad, los 3 sectores, Gobierno, Empresas y ONG´S. estamos obligados a proporcionar esa asistencia. Tenemos la convicción de que toda persona de buena voluntad y toda la sociedad deben asumir las consecuencias del deber de amar que debería llevarnos a todos a buscar no solo dar asistencia, sino fundamentalmente, a buscar la promoción human necesaria para que todos los que sufren injusticia puedan salir del subdesarrollo por su propio esfuerzo. Que tengan acceso a una vida digna y completa por medio del trabajo, la educación la salud y el acceso a los demás bienes que están implicados en los Derechos Fundamentales del Hombre. Se trata de ir a las causas profundas de la injusticia. Nuestras organizaciones quieren alentar el desarrollo humano integral, establecer las condiciones para que todos los pobres puedan salir por ellos mismos de su situación. Un Papa llamó al desarrollo el nuevo nombre de la paz, porque esa paz que no puede sino ser fruto de la justicia. A muchos se les olvida que enfrentamos todos hoy a un individualismo generalizados y militante, y que se le tiene que enfrentar con un cambio de vida y de costumbres.
Lo que nos une como Tercer Sector:
El deseo de realizar actividades que son de interés público en beneficio de terceros. A muchos les conviene olvidar que nos movemos con aportaciones y donativos del público en general y, muy secundariamente con aportaciones públicas, que son todavía muy escasas. Cada vez que un gobierno aporta algo al Tercer Sector, le reditúa en ahorros, tanto en la labor asistencial, como en la de promoción humana, pues los costos son muy bajos y los gobiernos no tienen hoy recursos ni capacidad para proporcionarla.
La aportación de nuestras asociaciones es esencial para mejorar las estructuras democráticas y para conducir a todos a una participación decidida y desinteresada en la construcción de una sociedad fraternal que sustituya a la sociedad de la competencia y del consumismo. En pocas palabras no hay ni podría haber un cambio de régimen para lograr más justicia económica en la democracia, sin nuestro voluntariado.
Sin embargo…
Ni en los planes legislativos ni en los administrativos figuramos nosotros. Anda por ahí un proyecto de ley del Sistema Estatal de Asistencia Social que casi es copia de la anterior llena de parches y que se ocupa de apuntalar al DIF, pero no a nosotros. Baja California es uno de los Estados más atrasados en materia de leyes para establecer un marco justo para trabajar mejor en la asistencia y en la promoción social. En el proyecto de los diputados, se ha dejado para después y para redactarla de manera separada una Ley de Desarrollo Social del Estado. Inexplicablemente se la está dejando aparte del Proyecto de Ley de Asistencia Social. Y en todo lo que se piense o promete hacer, se pasa por alto al Tercer Sector. Nuestros grupos quedan fuera de tales inconexas leyes y sin una Ley que le sea propia. Nadie ha pensado en que Baja California como ya lo hicieron en el D. F., que el Tercer Sector requiere de una Ley nueva (o al menos de un capitulado completo e importante dentro de otras leyes concordantes) que tome en cuenta al Voluntariado. La supervisión del gobierno debe ser compartida. La época antidemocrática de controles arbitrarios hay que enterrarla ya. Todos, ciudadanos y organizaciones de voluntarios deberíamos tener la posibilidad de colaborar en la labor de acceder a las soluciones justas y de compartir convenientemente algunas responsabilidades. ¿Por qué no una Junta especializada para el Tercer Sector, que cuente con una normatividad completa, justa, suficiente?
Ni la administración, ni los fiscos federal y local, ni las notarías, ni el Registro Público, ni los planes de actualización contable, cuentan con personas capacitadas que conozcan siquiera algo del Tercer Sector. Nadie parece dispuesto todavía a hacer planes con el voluntariado para la parte conducente de las políticas públicas. Por el contrario, baste pensar en la pesadilla de la tramitología fiscal y en la mentalidad burocrática ansiosa de poder y de lucimiento.
RED SOCIAL, en su cuarto año de crear conciencia en toda la sociedad, no se ha desanimado de seguir fomentando el crecimiento del Voluntariado. Anhelamos que haya muchas más Organizaciones Civiles de voluntarios grandes o chicos, pero cada vez mejores. Insistimos en que procuren hacerse más profesionales y se tecnifiquen más para que puedan sostenerse mejor y para que quienes necesitan de ellas obtengan cada vez más provecho junto con la sociedad entera, para cuyo bien común trabajamos también.
Seguiremos luchando y compartiendo esfuerzos con más de tres centenares de ONG´S. que en Tijuana, tampoco han perdido la esperanza de mejorar, tanto sus leyes como en las prácticas administrativas y en la resolución de los posibles conflictos.
Este Editorial se publicó en la Gaceta #48 (O8/2002). En memoria del Lic. Javier Prieto Aceves, quien firmaba como Lic. Vidriera. Por 25 años fue el editorialista de La Gaceta.

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